La Pirámide de las vitaminas y los minerales

Seguro que todos conocéis la Pirámide de los Alimentos o Pirámide Alimentaria. Mejor dicho “las Pirámides” pues hay muchas ya diseñadas según el país, el tipo de dieta (mediterránea, vegana…), para diferentes edades, para deportistas.

Todas se basan en el mismo principio: ayudarnos a elaborar nuestra dieta de forma variada, ordenando los alimentos según su frecuencia recomendada de consumo por día o semana y los que se deben consumir de forma ocasional.

La distribución de los grupos de alimentos en las Pirámides se basa en su composición en macronutrientes y micronutrientes (vitaminas y minerales).

Pirámide de alimentos ilustrada. Elaboración propia. © Fuente de las imágenes: Pérez Llano B. Actividades nutritivas. Manual para padres y educadores. 2018. Ed. Círculo Rojo.



En la base están los alimentos ricos en hidratos de carbono complejos y fibra, todos ellos de origen vegetal (panes, cereales, pastas, arroces, frutas, verduras). También están los aceites vegetales, fuente de lípidos mono y poliinsaturados.
En la mitad están los alimentos que nos proporcionan proteínas de origen animal (lácteos, carnes, pescados y huevos) y de origen vegetal (legumbres y frutos secos).
En la cúspide los alimentos ricos en azúcares simples, grasas saturadas y sal.

Esta información referente a los macronutrientes es la que más o menos todos conocemos al visualizar la Pirámide. Pero no debemos olvidar que los alimentos también nos aportan vitaminas y minerales.
Las vitaminas y los minerales son dos temas a los que mis alumnos no les tienen mucha simpatía. ¡Mucha información! me dicen. Y ha sido gracias a ellos que se me ocurrió darle una utilidad más a la Pirámide de los Alimentos: colocar en cada uno de los niveles, las vitaminas y los minerales que contienen los alimentos propios de cada nivel.

Pirámide de las vitaminas. Elaboración propia. Fuente de los datos: Moreiras et al., (2016).Tablas de composición de alimentos. 18º edición. Ed. Pirámide.


Pirámide de los minerales. Elaboración propia. Fuente de los datos: Moreiras et al., (2016).Tablas de composición de alimentos. 18º edición. Ed. Pirámide.

Estudiando estas Pirámides con los datos del aporte de vitaminas y minerales en cada nivel, vemos de un vistazo varias cosas:
-Todos los alimentos contienen vitaminas y minerales.
-Hay muchas vitaminas y minerales en todos los niveles excepto en el superior.
-Podemos ver que hay vitaminas y minerales que están en casi todos los pisos: complejo B, vitamina A, sodio, potasio, cloro, calcio, hierro.
-También vemos que hay vitaminas y minerales exclusivos de unos pocos alimentos: D, C y E, Iodo.
-Los niveles inferiores, nuestros maravillosos vegetales, aportan más vitaminas y minerales. Y las legumbres, aunque están en un nivel superior, son vegetales y aportan muchos micronutrientes.

Conclusiones:
-Cuanto más variado comamos, más variado será el aporte de micronutrientes.
-Los vegetales deben representar una parte muy importante de nuestra dieta. Además contienen fibra, lo que no pueden decir los alimentos de origen animal.
Así que espero que os resulte útil este enfoque vitamínico-mineral de la Pirámide de los alimentos.

Y aprovechando que hablamos de estas Guía Alimentarias, podemos comentar que algunos aspectos de las Pirámides son polémicos. La inclusión en algunas de ellas de bebidas alcohólicas proponiendo su consumo moderado, es una discusión que ciertamente tiene a mi entender mucha razón de ser. Por mi parte, no las incluiría, ya que no son necesarias por su aporte nutricional y contienen un elemento que es el alcohol que no aporta nada como nutriente y puede ser perjudicial en muchos casos.
También se discute si incluir o no los alimentos de consumo ocasional que se suelen colocar en la cúspide (alimentos ricos en azúcares simples, grasas saturadas y/o sal). Para unos no es adecuado que aparezcan en la Pirámide de Alimentos. Para otros, entre los que me encuentro, son alimentos que pueden consumirse y que se van a consumir igualmente, aunque no los coloques en la Pirámide. Por tanto siempre será mejor dar una indicación acerca de su frecuencia que no dar nada y dejarlo al libre albedrío del comensal, que suele ser poco voluntarioso.


¿Interesante discusión, verdad? Podéis dejar vuestra opinión al respecto.

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